- Se suma a la conmemoración del 30 de marzo como Día Mundial
- Reivindica visibilidad, dignificación y derechos laborales
- María Gutiérrez, presidenta: “la igualdad y la exigencia de derechos para las mujeres tienen que llegar también en el ámbito del hogar cuanto antes, para acabar con su desprotección, con su irregularidad y con su exclusión social y laboral”.

Andalucía, 30 de marzo de 2026
La Asociación de Cuidadoras de Atención social (ADECUADAS) ha expresado su deseo de alcanzar una mayor igualdad y derechos para las personas que trabajan en el hogar, al conmemorarse el 30 de marzo el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar. La entidad lleva muchos años trabajando para dignificar el trabajo de las personas cuidadoras y del sector de la atención sociosanitaria, que desempeñan sus labores en domicilios ajenos en su gran mayoría, y que tienen mucha relación con esta efeméride.
En efecto, se trata de un sector eminentemente feminizado, compuesto por mujeres cuyo trabajo, en un alto porcentaje, no está regularizado y, por tanto, no llegan a estar protegidas, no pueden ejercer sus derechos ni tampoco reciben contraprestación económica. Muchas mujeres aceptan el encargo de cuidar de sus casas y de sus mayores por tradición o por imposición familiar o social, con lo que la precariedad y frustración son muy relevantes.
ADECUADAS quiere llamar la atención de esta situación de discriminación sistemática que se produce en miles de casos en toda Andalucía. Al igual que en las cuidadoras de personas vulnerables, en el hogar se produce una infravaloración del trabajo realizado, y una invisibilidad que impide a las mujeres obtener el reconocimiento laboral y social que merecen. Y, siguiendo también los parámetros que ADECUADAS observa en la atención sociosanitaria, se trata muchas veces de un trabajo irregular, realizado en condiciones de economía sumergida y por parte, en muchas ocasiones, de población migrante. Al no conseguir una relación contractual, no tienen acceso a derechos sociales vinculados a la afiliación en la Seguridad Social, como son las jubilaciones o prestaciones por incapacidad.
Por todo ello, es un día para la reivindicación de derechos laborales, como indica María Gutiérrez, la presidenta de la asociación, quien afirma que “hemos de erradicar la invisibilidad y la falta de dignificación en el trabajo de miles de mujeres que están expuestas a la discriminación y a la falta de expectativas y de futuro laboral”.
La Organización demanda “derechos claros y exigibles para estas personas que anteponen sus hogares y sus familiares por encima de sus carreras y su avance profesional y social”.
Además, se trata de un sector en el que los riesgos laborales y la salud están muy presentes con altos índices de accidentes domésticos que provocan inseguridad e incluso muertes. Hasta hace menos de un año no ha entrado en vigor el Real Decreto 893/2024, de 10 de septiembre, por el que se regula la protección de la seguridad y la salud en el ámbito del servicio del hogar familiar, que pretende integrar el trabajo en el hogar familiar en el sistema de prevención de riesgos laborales (PRL). Se establecen por primera vez obligaciones formales para las personas empleadoras y nuevos derechos para las trabajadoras domésticas, “pero la situación sigue estando lejos de irse resolviendo, indica Gutiérrez, por lo que es necesario que aumenten las inspecciones para que se cumpla la normativa y que se ejecuten las sanciones previstas en el decreto”. El retraso en la consideración e implantación de instrumentos normativos ha sido evidente en España, ya que hasta 2022 no se ratificó el Convenio sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos, tras más de once años desde su aprobación en Ginebra por parte de la Organización Internacional del Trabajo. A pesar de esta nueva y reciente realidad normativa, un alto porcentaje de mujeres no están afiliadas a la Seguridad Social, y entre quienes lo están, hay un número elevado que no cotiza por la totalidad de las horas que trabaja. Esta precariedad les perjudica gravemente durante el período de su actividad laboral y, especialmente, en el momento de su jubilación.
ADECUADAS entiende que hay que ser diligentes y no dilatar más la aplicación efectiva de estas herramientas legales, ya que “la igualdad y la exigencia de derechos para las mujeres tienen que llegar también en el ámbito del hogar cuanto antes, para acabar con su desprotección, con su irregularidad y con su exclusión social y laboral”. Además, detecta una falta de formación generalizada para el desempeño de sus funciones, lo cual agrava aún más su desprotección y los posibles riesgos laborales. Del mismo modo, la información al colectivo es imprescindible para que pueda salir de la vulnerabilidad y de la economía sumergida, algo que intenta la entidad con cursos de formación, seminarios y talleres a lo largo del año.
Gutiérrez exige, finalmente, que se erradique en Andalucía la triple discriminación que sufren las trabajadoras del hogar: por ser mujer, por quedar relegada y casi obligada a los trabajos del cuidado del hogar, y por ser migrantes, concretamente una de cada tres en nuestra Tierra”.

